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CARTA DE UN LECTOR// Declaración de empleados del Indec

Posted by El Pasquín en marzo 16, 2007

El día 29 de enero de 2007 fue desplazada de su cargo la directora del Índice de Precios de Consumo y su lugar fue ocupado, de hecho, por Beatriz Paglieri, hasta ese momento delegada del Ministerio de Economía con funciones de “veedora”, sin antecedentes profesionales en la producción estadística. A partir del comienzo de esta intervención ocurrieron diversos hechos inéditos en el Instituto:
Intento de violar el secreto estadístico, amparado por la ley N° 17622 que prohíbe la divulgación de información que permita la identificación de los informantes.
Los trabajadores del sector comenzaron a recibir órdenes impartidas de forma verbal y con carácter “confidencial”, contrarias a criterios metodológicos de aplicación generalizada en la elaboración de estadísticas.
Se aplicaron cambios en la construcción del índice, sin el análisis y la discusión técnica habitual en cualquier proceso que implique modificaciones metodológicas:
Sustitución de la fuente de información utilizada para calcular la variación de precios de turismo.
Restricción de las mediciones referidas a medicina prepaga sólo a precios autorizados. En el grupo de las verduras, se descartaron mediciones observadas y validadas por la metodología vigente.
En esta situación de coerción, y ante la falta de apoyo institucional, los trabajadores del Indec nos encontramos en una situación de peligrosa desprotección y vulnerabilidad. A partir de la publicación del IPC-GBA de enero y luego del nombramiento oficial de la nueva directora, comenzaron a profundizarse los cambios en todas las instancias del operativo.
Relevamiento: La nueva directora entrevistó en forma individual a algunos encuestadores, quienes recibieron indicaciones que contradicen las pautas establecidas en los manuales de procedimiento vigentes. Ingreso de datos: se contrató a tres personas sin capacidad comprobada para desempeñar tareas críticas en el operativo, desplazando sin causa a trabajadores con muchos años de experiencia y verificada idoneidad. En general, se está induciendo a los trabajadores de todas las instancias de la Dirección a seguir instrucciones que no se corresponden con los manuales de procedimiento vigentes, reduciendo notablemente la calidad del operativo.


Consecuencias

Dadas las condiciones en que se calculó el IPC-GBA de enero de 2007, el dato publicado no resulta estrictamente comparable con la serie histórica que se publica, con sus avances metodológicos explicados, desde 1914. Si la profundización de los cambios arbitrarios continuara, se producirían alteraciones irreversibles. Esta pérdida de comparabilidad se extiende también a otros indicadores que utilizan al IPC como insumo: PBI a precios constantes, canasta básica alimentaria, línea de pobreza, entre otros.
Al verse afectada la credibilidad del Instituto frente a la sociedad y al tomar estado público el clima de intimidación y de posibles violaciones al secreto estadístico, se está reduciendo la calidad y cantidad de respuestas de informantes en todos los operativos del Sistema Estadístico Nacional, conformado por el Indec junto a las Direcciones Provinciales de Estadística y los servicios estadísticos de los organismos públicos.
Esta intervención vulnera el compromiso ético de los trabajadores con la sociedad.
Las modificaciones metodológicas no consensuadas e intempestivas implican la pérdida de comparabilidad intertemporal e internacional, contribuyendo al descrédito del Indec.
Con respecto a la sociedad en su conjunto y a los diversos actores de la misma, la pérdida de credibilidad de las estadísticas oficiales implica: La pérdida de rigurosidad de la producción académica basada en datos estadísticos oficiales. Se genera un clima de incertidumbre poco propicio para las inversiones y la economía en general. Se ven comprometidos todos los procesos judiciales que utilizan datos del Indec como referencia (juicios por alimentos, indemnizaciones, etcétera) La falta de una medida creíble sobre el nivel de precios para las negociaciones salariales de todos los trabajadores (paritarias). La imposibilidad de diseñar implementar y evaluar las políticas públicas, de manera eficiente.


Conclusiones

Este problema afecta a toda la sociedad y violenta un derecho básico, el derecho a la información, imprescindible en una sociedad republicana, libre y democrática.
Debe quedar claro que desde el Instituto no existe una negativa a discutir y revisar las metodologías, algo que de hecho se realiza constantemente con el fin de mejorar la calidad del trabajo. Sí rechazamos la imposición autoritaria de modificaciones que desacreditan la calidad técnica de nuestro trabajo.
Los trabajadores del Indec rechazamos la intervención y, hasta el momento, logramos impedir que ocurran cambios irreversibles. Recibimos múltiples expresiones de solidaridad y apoyo al trabajo que realizamos y de repudio a la intervención, manipulación de datos y falseamiento de la información.

Invitamos a reflexionar sobre estos acontecimientos y a colaborar con su difusión.

(Declaración Nacional de empleados del Indec)

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