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SOCIEDAD// Nociones sobre un nuevo flagelo

Posted by El Pasquín en febrero 21, 2007

Así como primero fue el temor por el Y2K, luego al Antrax y después a la pandémica Gripe Aviar, ahora aparece un nuevo mal en el horizonte que puede llegar a hundir a esta globalizada humanidad. Es un peligro que atraviesa fronteras y que ya está entre nosotros, los primeros síntomas pueden verse en el círculo íntimo en que cada uno se mueve y esta alarma ya dejó de ser mera futurología agorera para convertirse en una realidad palpable.

Es la nueva enfermedad que comienza a estar en la picota y que logró suplantar así al Panic-Attack, este trastorno ya fue, dejó de ser la vedette de los males del siglo XXI, ahora, lo último, lo fashion -aunque no es algo nuevo, sino que es algo vintage- es la vuelta de la fiaca, la Paja, como la llaman los más jóvenes, o el Mal del Sauce cómo fue llamado en otra época.
Uno está ahí, indefenso ante esta potencia invisible, no hay voluntad que pueda doblegar a la desidia. Es como una bestia de soporíficos tentáculos que con apenas rozarnos nos paraliza, nos quita la voluntad para dejarnos absortos como entidades vacías… entes. -entre nosotros, algunos aseguran que Fernando de la Rúa podría haber sido una de las primeras víctimas-. Es así señores, el peligro está ahí al acecho. Uno puede levantarse una mañana y entrar en esa especie de limbo del cual es muy difícil retornar.

Ruido, exaltado pero aún legañoso uno abre los ojos, mira el despertador, medita un segundo y aprieta por primera vez ese botón que nos brinda 10 minutos más de sueño… error, una vez hecho esto todo se convierte cuesta arriba. Es un click, apretar ese botón puede ser el principio del fin, de humano a larva lobotomizada en décimas de segundo.
El umbral a esta epidemia está ahí al alcance de todos, una decisión y chau, bienvenido al siniestro mundo de la fiaca. Muchos recordarán la actuación de Norman Brisky que inmortalizó esta idea, pero bueno, así como regresó la moda Hippie Chic, la pereza también a regresado. Se cree que el mundo globalizado y las comodidades que ofrece el estilo de vida occidental podrían acelerar la propagación de este flagelo.
Para muchos, la puerta de ingreso a esta nueva forma de vida es apretando el diabólico botón del despertador, es como un cambio de dimensión, la primera vez es quedarse un ratito más en la cama, después todo se desbarranca, que qué garrón ir a laburar, que qué sufrimiento el colectivo, viajar; que qué fiaca lo que me pide mi jefe a esta hora, ¿está loco éste?, ¿qué le pasa?, ¿pretende que labure ahora?,¡ si todavía no son las 11 de la mañana!
Este es el primer síntoma, sería una especie de “fiaquitis”, nada del otro mundo, todavía tratable, pero si no se atiende inmediatamente y se permite que el mal se agrave esto puede terminar en una renuncia al trabajo y mas adelante evolucionar hasta convertir a la persona en una especie de ameba que mira tele y vive al ritmo de la programación de los canales de aire obligado a padecer nefastas sobredosis de Jorges Riales y Vivianas Canosas.
El punto mas avanzado de esta enfermedad, el hecho que puede servir para diagnosticar que uno se encuentra en estado terminal es cuando se adquiere por vía telefónica el fierrito alcanza tutti que venden en Llame Ya o Sprayete, una vez hecho esto se podría decir que uno ha muerto, ha dejado de ser un hombre y padece una especie de muerte cerebral.
Esta enfermedad es el típico círculo vicioso, una vez que entra la Fiaca es como una pelota que se va agrandando cada vez más, uno se queda así y va perdiendo voluntad, como si tuviese un parásito dentro que le succionara cada mínima intención de hacer algo, una entidad que nos corroe hasta dejarnos en estado letárgico, en la nada, sin capacidad de hacer ni decidir.
La realidad muestra que no es que uno lleva un parásito adentro, peor, uno se va convirtiendo en parásito, lo que ayer se podía hacer sin esfuerzo como ir al kiosko de la esquina hoy pareciera una aventura tal como escalar el Aconcagua, no hay vuelta atrás, se llega hasta el extremo tal de tener fiaca de tener fiaca.
Seriamente habría que plantear en el Congreso y a los gobernantes la posibilidad de considerar a las personas que padecen esta enfermedad como discapacitadas, tal vez conseguirles un subsidio. –Hola que tal, vengo a cobrar mi subsidio de pajero…, una especie de seguro como el del desempleo. Igual no sé hasta que punto sería útil ya que a muchos de estos haraganes les daría pereza hasta ir a cobrar.
Y cuidado eh, que este es un mal que ataca a todos por igual, no es un como se creía antes: “primero le tocó a los viejitas, igual yo no me preocupé porque soy todo un Yupi; después le tocó a los ebrios desganados, a mi no me asustó porque sólo me emborracho los fines de semana; después le tocó a los que laburan solos, a los hippies, a los artesanos, a mi no llamó la atención ya que soy el empleado del mes, ahora están tocando a mi puerta… pero me da fiaca atender”.
*Ezequiel Vargas, para El Pasquín.

3 comentarios to “SOCIEDAD// Nociones sobre un nuevo flagelo”

  1. Anonymous said

    QUE PAJAA!! era larguisimo el articulo !

  2. Anonymous said

    Es tan avanzada esta fiaca que es capaz de camuflarse y pasar desapercibida para quienes la padecen. Ezequiel: viendo tus errores de ortografía, es claro que te enviciaste con el botón del despertador ya en el colegio primario.

  3. El Pasquín said

    Ezequiel, jeropa!! estás despedido…
    Los errores ya fueron salvados.

    GRacias por comentar!

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